BOSNIA-HERZEGOVINA
Marco legal sobre libertad religiosa y su aplicación efectiva
En 1995, se firmó en París el Acuerdo Marco General para la Paz, conocido comúnmente como los Acuerdos de Dayton, que puso fin a tres años de conflicto en Bosnia y Herzegovina. Este acuerdo estableció un Estado compuesto por dos entidades principales: la Federación de Bosnia y Herzegovina, habitada predominantemente por croatas católicos y bosnios musulmanes en las regiones occidental y central, y la República Srpska, donde viven principalmente serbios ortodoxos en el norte y el este. Cada entidad tiene su propio presidente, Gobierno, Parlamento y Policía[1]. Una tercera entidad, el Distrito de Brčko, situado en el nordeste de Bosnia y Herzegovina, se creó en 1999 como unidad administrativa autónoma gestionada conjuntamente por las otras dos entidades[2]. El Gobierno central funciona bajo una presidencia rotatoria de tres miembros, tal y como se establece en el artículo V de la Constitución de Bosnia y Herzegovina, que figura como anexo IV de los Acuerdos de Dayton[3].
Según el último censo de 2013, la población de Bosnia y Herzegovina estaba compuesta por un 50,1 % de bosnios, un 30,8 % de serbios, un 15,4 % de croatas y un 3,7 % de otras etnias[4]. La mayor parte de los ciudadanos de Bosnia y Herzegovina se identifican con uno de los tres grupos étnicos principales del país: los croatas son predominantemente católicos, los serbios son principalmente ortodoxos y los bosnios son en su mayoría musulmanes[5].
La «Ley sobre la libertad religiosa y el estatuto jurídico de las Iglesias y comunidades religiosas en Bosnia y Herzegovina», promulgada en 2004, establece la separación entre la Iglesia y el Estado (artículo 14)[6]. Garantiza la libertad religiosa (artículo 4.1), asegura el estatuto jurídico de las Iglesias y comunidades religiosas (artículo 2.3) y prohíbe la discriminación contra cualquier grupo religioso (artículo 2.1). La ley también sienta las bases de la relación entre el Estado y los grupos religiosos (capítulo IV).
El artículo 16.1 obliga al Ministerio de Justicia a mantener un registro de todos los grupos religiosos, a la vez que el Ministerio de Derechos Humanos y Refugiados es responsable de documentar las violaciones de la libertad religiosa (artículo 17). La ley reconoce cuatro comunidades religiosas e Iglesias tradicionales: la comunidad islámica, la Iglesia ortodoxa serbia, la Iglesia católica romana y la comunidad judía (artículo 8.2). Cualquier grupo con un mínimo de 300 miembros adultos puede solicitar por escrito al Ministerio de Justicia su inscripción como nueva Iglesia o comunidad religiosa (artículo 18.1.2). Este Ministerio tiene que emitir una decisión en el plazo de 30 días desde que se presenta la solicitud, y existe la posibilidad de presentar un recurso ante el Consejo de Ministros[7].
La ley confirma el derecho a la educación religiosa y asigna a los representantes oficiales de las distintas Iglesias y comunidades religiosas la responsabilidad de impartir las asignaturas de estudios religiosos en todas las instituciones educativas públicas y privadas, desde los centros de preescolar y primaria hasta los centros de enseñanza superior (artículo 4.1)[8].
El 19 de abril de 2006 se firmó el Acuerdo Básico entre la Santa Sede y Bosnia y Herzegovina que entró en vigor el 25 de octubre de 2007[9]. Este acuerdo reconoce la personalidad jurídica pública de la Iglesia católica (artículo 2) y garantiza una serie de derechos, entre ellos el de fundar colegios (artículo 14.1) y centros de beneficencia (artículo 17.1), y el de dar formación religiosa en todos los colegios (artículo 16.1); además reconoce oficialmente las principales festividades católicas (artículo 9.1). El acuerdo también incluye la creación de una comisión mixta para tratar otras cuestiones (artículo 18.2). Sin embargo, el Gobierno no restableció esta comisión mixta tras los cambios gubernamentales. Del mismo modo, tampoco se restableció la comisión mixta con la Iglesia ortodoxa serbia[10].
La comunidad islámica de Bosnia y Herzegovina lleva desde 2010 tratando de formalizar su relación con el Estado mediante un concordato. En 2015, el Consejo de Ministros aprobó un proyecto de acuerdo y lo remitió a la Presidencia para su aprobación definitiva. Sin embargo, el acuerdo ha sufrido retrasos y sigue sin aplicarse. En febrero de 2023, la comunidad islámica acusó a los líderes políticos de bloquear dicho acuerdo, alegando discriminación contra los musulmanes bosnios[11].
Fundado en 1997, el Consejo Interreligioso sigue desempeñando un papel fundamental en el fomento del respeto mutuo, la cooperación y la libertad religiosa en Bosnia y Herzegovina[12].
En julio de 2023, el Tribunal Constitucional de Bosnia y Herzegovina determinó que la prohibición de los símbolos religiosos en la función pública era una «medida necesaria en una sociedad democrática». Esta decisión confirmó la prohibición de llevar hiyab en las Fuerzas Armadas[13].
El 29 de agosto de 2023, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) dictó sentencia en el caso Kovacevic contra Bosnia y Herzegovina, en la que declaró que la Constitución y la legislación electoral de Bosnia y Herzegovina violan los derechos humanos al discriminar por motivos étnicos y territoriales[14].
Las comunidades religiosas, entre ellas las musulmana, la católica y la ortodoxa serbia, denunciaron la discriminación continuada, especialmente hacia los refugiados que regresaban a sus comunidades. El líder de la comunidad islámica, Husein Effendi Kavazovic, criticó la falta de medidas al respecto como, por ejemplo, la escasa representación de los no serbios en la policía[15].
Los líderes religiosos también señalaron la reticencia de la policía a investigar los delitos motivados por el odio contra las minorías. El Consejo Interreligioso afirmó que las autoridades discriminaban a las minorías religiosas al no abordar la violencia y el acoso de que eran objeto[16].
Incidentes y acontecimientos
El estrecho vínculo que existe en Bosnia y Herzegovina entre identidad religiosa y etnia hace que a menudo sea difícil distinguir entre la animadversión étnica y la religiosa. Durante el período estudiado en este informe se han seguido produciendo delitos de odio basados en la religión o la etnia con una frecuencia preocupante.
En 2023, el Consejo Interreligioso de Bosnia y Herzegovina registró cuatro incidentes de intolerancia religiosa contra funcionarios y creyentes, además de ocho casos de vandalismo contra lugares religiosos frente a los dos casos de agresiones y 15 de vandalismo de 2022. Los objetivos de los actos de vandalismo fueron tres propiedades islámicas, tres ortodoxas y dos católicas. El Consejo Interreligioso cree que muchos casos no se denuncian por miedo y que sus recursos limitados le impiden llevar a cabo investigaciones exhaustivas, por lo que solo registra los incidentes denunciados o cubiertos por los medios de comunicación[17].
El informe sobre delitos de odio de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) de 2023 reveló cifras más elevadas: la policía registró 24 delitos de odio contra cristianos, 22 contra musulmanes, uno contra judíos y otro sin especificar. La sociedad civil denunció 21 incidentes contra musulmanes, a saber, tres agresiones violentas, seis casos de amenazas o acoso y doce ataques contra la propiedad. Se produjeron 15 delitos anticristianos, que consistieron en una amenaza y 14 casos de vandalismo. Se documentaron dos delitos antisemitas: una agresión violenta y un ataque contra la propiedad[18]. En su informe sobre delitos de odio, la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos (OIDDH) de la OSCE reconoce los esfuerzos de Bosnia y Herzegovina por denunciar los delitos de odio, pero señala deficiencias en la distinción entre estos y otros delitos, así como la escasez de cifras oficiales, e insta a mejorar la formación de los funcionarios judiciales en la identificación de los delitos de odio[19].
Como aspecto positivo, el 19 de marzo de 2024, Sarajevo acogió la puesta en marcha de la Red de Europa Sudoriental del Panel Internacional de Parlamentarios para la Libertad de Religión o Creencia (IPPFORB). Este acontecimiento reunió a parlamentarios, líderes religiosos y representantes de la sociedad civil para debatir los retos y fomentar la libertad religiosa en la región[20].
El 23 de mayo de 2024, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución por la que se establece el Día Internacional en Memoria del Genocidio de Srebrenica, que se celebrará cada año el 11 de julio, en conmemoración del genocidio perpetrado en Srebrenica en 1995, en el que murieron unos 8000 hombres y adolescentes, tras el fracaso de una fuerza de paz de las Naciones Unidas encargada de proteger una «zona segura». La medida provocó una fuerte oposición por parte de los líderes serbios de Bosnia y del Gobierno serbio, que históricamente han cuestionado la calificación de genocidio de la masacre y afirmaron que la resolución profundizaría las divisiones[21].
Cristianismo
El 26 de enero de 2023, el metropolitano Hrizostom anunció la retirada de la Iglesia ortodoxa serbia del Consejo Interreligioso de Bosnia y Herzegovina, alegando la insuficiente condena por parte del Consejo de las recientes tensiones étnicas. La Iglesia ortodoxa serbia retiró a su personal de la Secretaría, la Junta Ejecutiva y las 18 secciones locales del Consejo Interreligioso de Bosnia y Herzegovina[22].
El 26 de marzo de 2023, un individuo no identificado intentó entrar por la fuerza en la catedral ortodoxa de la Ascensión en Stolac, causando daños en la puerta de la iglesia y en los ladrillos circundantes. El sacerdote Dejan Grčić denunció el incidente a la policía, que llevó a cabo una investigación[23]. Grčić manifestó su preocupación y afirmó que el incidente constituía un mensaje negativo para la comunidad serbia en relación con la seguridad de sus propiedades. Del mismo modo, Nedeljko Đogo, concejal serbio del Ayuntamiento de Stolac, condenó el acto[24].
El 6 de mayo de 2023, el párroco de la localidad de Dobrinje, en el municipio de Visoko, denunció que unos desconocidos habían irrumpido en la capilla católica de San Leopoldo Mandic y la habían destrozado, además de llevarse varios objetos litúrgicos[25].
El 27 de septiembre de 2023, el presidente Stevandić de la República Srpska asistió a una ceremonia celebrada en la iglesia de Cristo Salvador de Banja Luka en memoria de los serbios asesinados en Banjska, Kosovo, a principios de ese mes[26], cuando un grupo serbio asesinó a un sargento de la policía en una emboscada contra una patrulla policial que controlaba camiones sin licencia. Los agresores se refugiaron en un monasterio ortodoxo, y tres de ellos murieron en un tiroteo con la policía[27].
En enero de 2024, la Misión de la OSCE en Bosnia y Herzegovina respondió a los delitos de odio cometidos en torno a la Navidad ortodoxa serbia y el Día de la República Srpska, fiesta inconstitucional celebrada el 9 de enero. Los no serbios de la República Srpska sufrieron amenazas, presencia de convoyes armados y glorificación de criminales de guerra, mientras que en la Federación, de mayoría bosnia y croata, se ocasionaron daños a propiedades de serbios. La OSCE criticó a las autoridades porque son raras las ocasiones en que este tipo de incidentes se investigan y llegan a los tribunales, lo que fomenta un clima de impunidad[28].
En junio de 2024, Vojin Mijatović, vice primer ministro de la Federación de Bosnia y Herzegovina, y Nerin Dizdar, ministro para las Personas Desplazadas y Refugiados de la Federación, visitaron una iglesia ortodoxa serbia de Sarajevo para firmar una ayuda económica de casi 170 000 euros. Los fondos están destinados a apoyar la conservación del patrimonio cultural y religioso mediante la reconstrucción de la infraestructura de la iglesia[29].
En agosto de 2024, Hrizostom Jević, metropolitano ortodoxo serbio de Dabar-Bosnia, criticó públicamente la creación de la Iglesia ortodoxa de Ucrania. Calificó su creación de acto de venganza contra la Iglesia ortodoxa rusa, que refleja las tensiones geopolíticas y eclesiásticas más amplias que rodean el reconocimiento de la autocefalia de la Iglesia ortodoxa de Ucrania[30].
El 19 de septiembre de 2024, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe invitó a las autoridades eclesiásticas a «apreciar el valor pastoral» del fenómeno de las peregrinaciones a Medjugorje e «incluso a promover su difusión». Al mismo tiempo, el Dicasterio dejó a cada obispo diocesano la libertad de «valorar con prudencia» cómo responder. Aunque reconoció los frutos «bellos y positivos» de las apariciones de Medjugorje, se abstuvo de afirmar que fueran auténticas. Más de 40 millones de personas han visitado Medjugorje desde que cuatro niños comunicaron las primeras apariciones en junio de 1981[31].
El 7 de febrero de 2025, la comunidad católica celebró el 80 aniversario de los martirios de Široki Brijeg, donde, en 1945, sacaron a la fuerza del monasterio a 30 frailes franciscanos y les dieron un ultimátum: renunciaban a su fe o les ejecutaban. Los frailes se negaron a abandonar sus creencias y, en consecuencia, los ejecutaron y quemaron, y arrojaron sus restos a fosas comunes. En la celebración se honró su firmeza y sacrificio como una profunda expresión de fe bajo la persecución[32].
Islam
El 14 de enero de 2023, apareció en redes sociales un vídeo en el que se veía a un joven orinando en la mezquita Dasnica de Bijeljina, en la República Srpska, mientras otro lo grababa y profería insultos contra los musulmanes. La comunidad islámica denunció el incidente y la policía identificó a los autores, dos menores de 17 años. Se recomendó a la Fiscalía de Bijeljina que considerara la posibilidad de presentar cargos por delito de odio, pero no se han revelado nuevos detalles legales[33].
El 1 de marzo de 2023, el metropolitano Hrizostom se refirió a los bosnios como «musulmanes» y más tarde como «mahometanos», término anticuado y ofensivo. Unos días después, el 4 de marzo, el líder de la comunidad islámica Reis-ul-ulema declaró que los bosnios debían «prepararse para defender» las instituciones de Bosnia y Herzegovina y, si caían como en 1992, estar dispuestos a proteger el país «también con las armas»[34]. Estos acontecimientos han avivado la inquietud por la creciente polarización y han obstaculizado los esfuerzos de reconciliación en la nación.
El 23 de marzo de 2023, en la República Srpska, individuos no identificados agredieron y robaron a dos ancianos bosnios repatriados[35].
Muchos combatientes musulmanes extranjeros que entraron durante la guerra civil de la década de 1990 para luchar junto a los musulmanes bosnios se han quedado en Bosnia y Herzegovina. Suelen ser musulmanes wahabíes, secta islámica conservadora, y reciben financiación de fundaciones benéficas saudíes[36]. Esto ha dado lugar a disputas y a algunos enfrentamientos violentos entre los musulmanes locales más moderados y los wahabíes, que tienen opiniones más radicales sobre el islam.
Bosnia y Herzegovina sigue abordando los problemas que plantea el retorno de los ciudadanos que lucharon por el Estado Islámico en Siria e Irak (Daesh o ISIS). El 17 de noviembre de 2023, en el aeropuerto de Sarajevo, fue detenido Adnan Catic, quien, presuntamente, había pasado casi una década con Daesh. Quedó en prisión preventiva como sospechoso de organizar un grupo terrorista[37].
Entre 25 y 30 ciudadanos bosnios, combatientes con sus familias, esperan su repatriación. Los combatientes varones se enfrentan a procesos judiciales, mientras que la situación de sus familias sigue siendo incierta. Bosnia y Herzegovina ha procesado al menos a 50 repatriados, pero sigue habiendo dificultades para su reintegración, en especial para las mujeres y los niños vinculados con el Estado Islámico[38].
En enero de 2024, la Fiscalía de Bosnia y Herzegovina presentó una acusación formal contra una persona que, al parecer, planeaba realizar un atentado contra una mezquita en Zenica en 2023. Detuvieron al acusado en el marco de una investigación sobre la preparación de un atentado terrorista[39].
En mayo de 2024, una vez reconstruida, se volvió a inaugurar oficialmente la mezquita Arnaudija de Banja Luka, de época otomana. Destruida durante la guerra de 1992-1995, fue una de las 16 mezquitas demolidas en la ciudad durante el conflicto. A la ceremonia de reapertura asistieron cientos de musulmanes, lo que supuso un momento simbólico para la comunidad musulmana local y un signo del esfuerzo por restaurar parte del patrimonio religioso y cultural de Bosnia y Herzegovina[40].
El 19 de enero de 2025, representantes bosnios en la Asamblea Municipal de Srebrenica, asociaciones locales y residentes de Kragljivode acusaron a Luka Babić, abad del monasterio de Karno en Srebrenica, de colocar cruces cristianas entre las lápidas de un cementerio musulmán de la localidad. Presentaron una denuncia contra él, en la que se describía el acto como una provocación religiosa y étnica, interpretada como un intento de «convertir» simbólicamente a los muertos. El incidente provocó una condena generalizada por parte de la comunidad musulmana local[41].
Judaísmo
También se han registrados avances positivos durante el período estudiado en este informe. El 27 de enero de 2024, el Comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa elogió la celebración conjunta por parte de musulmanes y judíos del Día Internacional de la Memoria del Holocausto en Bosnia y Herzegovina, calificándola de «faro de esperanza». El acto puso de relieve la importancia de la solidaridad interreligiosa, la memoria y la lucha contra el antisemitismo y el discurso de odio[42].
Futuro de la libertad religiosa
La libertad religiosa en Bosnia y Herzegovina sigue estando estrechamente ligada a las divisiones étnicas y políticas. Aunque el marco jurídico garantiza los derechos religiosos, su aplicación es irregular, y los delitos de odio, el vandalismo contra lugares religiosos y la discriminación suelen recibir una débil respuesta institucional. La falta de comisiones conjuntas entre el Gobierno y las comunidades religiosas hace crecer las tensiones, mientras que en la República Srpska las medidas políticas socavan aún más los derechos religiosos y de las minorías.
A pesar de estos problemas, se han dado algunos pasos positivos. La conmemoración conjunta por parte de musulmanes y judíos del Día del Holocausto y la puesta en marcha de la Red de Europa Sudoriental para la Libertad de Religión o de Creencias ponen de relieve los esfuerzos por promover la solidaridad interreligiosa. De cara al futuro, será esencial reforzar el Estado de derecho, abordar los delitos motivados por el odio y fomentar el diálogo para contribuir al avance de la libertad religiosa y la convivencia pacífica. Las perspectivas para la libertad religiosa siguen sin cambios.
Fuentes